lunes, 21 de agosto de 2017

De 1983 a 1986, cambios para no olvidar

Con esa cualidad de conservadora que tenía, y tras 2 años de compromiso, decidí contraer matrimonio con aquel hombre tan paciente, de carácter fuerte, y tan apasionado.
Llegaba a mi mayoría de edad, recién graduada de mi carrera como Técnico Electrónica. Me dejaba querer por quien me puso mi primer anillo de compromiso, y me dedicaba toda su vida. 
Inevitablemente me cuestionaban familiares y amigas cercanas sobre mi experiencia en el sexo, como que estaba de moda aquello del 'novio pedido' y todo lo que trae consigo entre jóvenes de esa edad. Mis amigas me celebraban aquella firmeza con la que me resistí durante los preparativos de mi fiesta de quince años, que, aunque me impusieron aquella celebración tan indeseada, no elegí a ningún galán para cumplir tradición alguna. 
Así que tras mucha insistencia, asimilé aquellas molestosas presiones, y decidí dar un paso importante. Fue profundamente dolorosa la decisión de convertirme en mujer de un hombre que, aunque merecía lo mejor del mundo, no era a quien quería entregarme. Necesité la ayuda de especialistas, pero no conseguí superar aquella crisis, ¡fue algo verdaderamente traumático!
Con una bonita ceremonia celebré mi matrimonio, bello traje blanco; familiares, vecinos y amigos llenos de ilusión y esperanzas en un matrimonio duradero. A falta de aquellos lógicos sentimientos, lo único que me ilusionaba era el hecho de haberme casado con el primer compromiso que tuve en La Habana, además de que fuera con un hombre maravilloso, a quien tanto esfuerzo dediqué por amar como se merecía, y terminé desencantándolo por no corresponderle. A mis 20 años me separé y a los 21 me divorcié. Llegó el fin de mi primera infidelidad, que ya se había prolongado bastante, porque estaba con uno sin dejar de pensar en el otro. 
Muchos se extrañaban de mi tranquilidad absoluta, todos incapaces de imaginar que yo seguía tan fiel a mi primer y único amor...
¡Aténtico como pocos! 
Mi corazón sólo latía por ese amor distante, que nunca nadie pudo borrarme, seguía siendo
Grande, Romántico, Maravilloso. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Te extraño!

¡Te extraño tanto mi Guille... te pienso cada día de mi existencia! ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ ♡ "TE EXTRAÑO" Autor: Armando Manzan...